PREFACIO
De muy joven tomé muchas fotografias en México. La mayoría de las presentes son de
1953, y algunas de 1959. Descubrí un país bello, mysterioso y conmovedor. Ahi tuve
experiencias que comprobaron la generosdad y el carácter confiador del pueblo
Méxicano.
Era una nación pobre pero llena de grandes esperanzas. Fuera de la capital, la cual a pasos
gigantes estaba construyendo un nuevo centro, y cerca de la ciudad un recinto
universitario de un impresonante estilo internacional, la vida cotidiana era más tranquila.
Parecía que todo el mundo estaba en un estado de espera — para el autobus, trabajar, la
cosecha, un cliente, y senti, que la promesa de la revolución sería realizada. Todo su
hermosa arte el cual integra su pasado y su presente les prometía aquello.
Todo esto fue antes de las décadas de que la corrupción politica fue desenmascarada, y
los titulares revelarón el tráfico de drogas, los sindicatos asesinos de las ciudades
fronterizas, los secuestros de la capital, y la decadencía de los sistemas policiales y
justicales de la nación.
La esperanza del pueblo por su pais menguo, y la crisis economíca hizo que muchos
huyesen atraves de la frontera del Norte en busca de trabajo y buscar alimentos para sus
familias. Desde los años cincuenta, he regresado a México muchas veces, sintiendo una
creciente inquietud.
La mágia de México, la cual espero le salvará, es la solidez con las raíces del pueblo
indigeno y su orgullo en ellos. El pasado pre-Europea se celebra en todas partes. Eso es lo
primero que impacta a los del Norte y algunos SudAmericanos, cuyas culturas casi fueron
erradicadas. La tradición indigena era resistente y fuerte. Hace mil años el México central
era el lugar más densamente poblado en la tierra. Sus habitantes eran tan organizados que
podían edificar y mantener ciudades mayores que las que habían en Europa. España no
derroto al Méxica; fue la viruela, y la desunión politica causado por su severa teologia la
cual requeria una guerra constante para adquirir cautivos para el sacrificio humano y asi
mantener el sol en el cielo.
Los Mexicanos recuerdan, debido a su arte y educación, su explotación por sus caciques y
curas de esa teologia de hace seis cientos años, igual a los de cuatrocientos y dos cientos
años, y les da una perspectiva de los métodos de las clases dirigentes de hoy y mañana.
Yo espero que su sentido histórico de identidad y de quién le hace que a quién les
permitirá a la nación Mexicana persistir a un tiempo oportuno, cuando nosotros los del
Norte, que ignoramos nuestras raices, tomamos lo que nos dan, y pensamos que todo ha
sido hecho de nuevo, quedaremos asombrados de como ellos lo realizaron.
He vuelto a estos historiados negativos para recordar el México que hace solo una
generación terminó su revolución, un joven de ascendecía Alemána - Ingelésa - Polaca -
Americana se enamoró, hace medio siglo. Para mi hoy en dia me parece un corto tiempo.
Diez de aquellas epocas nos dejaría en el 1500 cuando la ciudad de Mexico se llamaba
Tenochtitlan.
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